La compañía podrá comparar los datos introducidos por el usuario, como las preferencias de búsqueda, los hábitos personales basados en el correo, los contactos, el servicio de mensajería instantánea o los datos del calendario de Google con otros ‘ajenos’ a la voluntad del usuario (que se obtienen del mero uso de los servicios), como datos de registro (número de teléfono, dirección IP, modo de uso del servicio, ‘cookies’), datos de localización o información del dispositivo que usa.